Los niños, niñas y adolescentes que llegan al sistema de protección lo hacen porque sus derechos fueron vulnerados. Y aunque allí deberían recibir los mejores cuidados, muchas veces, dentro de los centros 24 horas se enfrentan a un nuevo ciclo de vulneraciones.
Que vivan en un centro 24 horas no es la mejor manera de protegerlos. El cuidado de una familia es siempre preferible a la internación: sea con su familia de origen, su familia extendida, una familia amiga o una adoptiva.
📺 Mirá la serie completa “La infancia invisible: crecer en centros 24 horas en Uruguay”: https://lnkd.in/dgX6pgM9
Los ni��os, ni��as y adolescentes que viven en hogares 24 horas llegaron all�� porque sus derechos fueron vulnerados, porque sufrieron violencia, no tuvieron los cuidados adecuados o porque su familia atravesaba una situaci��n de riesgo. Las historias de los burgueses y las burguesas que atraviesan estos centros son historias. Cruellers son historias tristes, son historias de vidas rotas y los espero tambi��n. Hogares rotos. Los ni��os, ni��as y adolescentes que por alguna raz��n necesitan protecci��n del Estado, son aquellos que deber��an de tener los mejores servicios porque por definici��n tienen las mayores necesidades. En Uruguay la institucionalizaci��n sigue siendo una respuesta demasiado frecuente para quienes perdieron el cuidado de su familia. Y dentro de los centros de 24 horas, muchas veces empieza un nuevo ciclo de vulneraciones. Si no ten��is como esa privacidad, tampoco porque vos est��s viviendo con 5 ni��os por cuarto, ten��s tus cosas, tus pertenencias y en realidad muchas veces que est��s en un locker porque no hay un ropero, a veces te faltan cosas. Yo que s��, nosotros tenemos testimonios YY prueba de situaciones en servicio, en donde hay noches en que hay 50 ni��os o 50 adolescentes con dos trabajadores que est��n sometidos a violencia, por ejemplo, no, y encima los separ��s, o sea el el ��nico referente familiar que le queda, que es. No de la hermana est�� separada, entonces eso s�� que es terrible. Quienes llegan a estos centros viven en promedio 7 a��os en instituciones que no logran garantizarles un cuidado adecuado. Un hogar es mucho m��s institucionalizado, son funcionarios que cambian con el tiempo, a veces te encari��as justamente con 1, porque bueno, justamente el afecto de estar 24 horas ah�� conviviendo con ni��os y funcionarios y de repente se van. As�� con todos los funcionarios, el tema es que ah�� el n��mero empieza a pesar. Pues si vos ten��s 15 ni��os y que todos tienen consultas d��as distintos y escuelas, y se trata de preservar m��s o menos su ��mbito a pesar de de la separaci��n, entonces en el territorio quedan lejos una escuela de la otra. Sencillamente empiezas a vulnerar esos derechos. Hemos relevado problemas tambi��n en la asistencia en salud que escapa o excede. Vamos a decirlo as�� un poco a lo que es el el la cuesti��n del amparo, que es una coordinaci��n, tal vez con los sistemas de salud. La instituci��n Nacional de Derechos humanos lleva m��s de 10 a��os se��alando problemas graves y crecientes en los centros. 24 horas, hacinamiento, falta de atenci��n en salud mental, violencia cotidiana, exposici��n a redes de explotaci��n sexual, infraestructura deficiente y falta de personal calificado, problemas que las autoridades tambi��n reconocen. Empezamos a recorrer los hogares donde viven los UNICEF y encuentro que a veces los hogares se parecen m��s a c��rteles que hogares que salgan de tu ��mbito. Familiar porque hay una serie de vulneraciones y te colocan otro ��mbito en donde no est��n garantizados tu derecho. Estamos hablando que el Estado tiene que proteger y el Estado no, no est�� protegiendo bien, no alcanza con mejorar los centros, todo el sistema debe transformarse. La prioridad es que cada ni��o, ni��a y adolescente crezca en una familia que lo cuide y proteja. ��Qu�� se necesita para que Uruguay lo haga posible?
Gracias, UNICEF Uruguay, por visibilizar esta realidad tan dura y a menudo silenciada.
Tuve el honor y la responsabilidad de participar en esta campaña, y mi historia es un testimonio vivo de lo que significa 'La infancia invisible'.
Estuve en el sistema de INAU desde mi primer año hasta los 18, edad en la que experimenté lo que yo llamo el 'salto al vacío'.
Es esa transición brutal en la que pasas de tener todo resuelto (aunque sea de forma básica) a ser lanzado a una sociedad para la que no te prepararon. Sin habilidades de gestión, sin una red de apoyo, sin un hogar al que volver si te equivocas.
Mi voz se suma a la de tantos niños y adolescentes que, como yo, sueñan con un sistema que no solo los contenga, sino que los empodere. Un sistema que los prepare para la vida, no solo para sobrevivir en ella.
Espero que esta campaña logre sacudir la conciencia de quienes pueden hacer la diferencia.
La infancia no puede esperar...
Data & Process Analyst | ERP Implementation | Automation Specialist
5 díasGracias, UNICEF Uruguay, por visibilizar esta realidad tan dura y a menudo silenciada. Tuve el honor y la responsabilidad de participar en esta campaña, y mi historia es un testimonio vivo de lo que significa 'La infancia invisible'. Estuve en el sistema de INAU desde mi primer año hasta los 18, edad en la que experimenté lo que yo llamo el 'salto al vacío'. Es esa transición brutal en la que pasas de tener todo resuelto (aunque sea de forma básica) a ser lanzado a una sociedad para la que no te prepararon. Sin habilidades de gestión, sin una red de apoyo, sin un hogar al que volver si te equivocas. Mi voz se suma a la de tantos niños y adolescentes que, como yo, sueñan con un sistema que no solo los contenga, sino que los empodere. Un sistema que los prepare para la vida, no solo para sobrevivir en ella. Espero que esta campaña logre sacudir la conciencia de quienes pueden hacer la diferencia. La infancia no puede esperar...