Un mes después del terremoto en el este de Afganistán, según nuestros informes, más de 212.000 niñas y niños corren el riesgo de sufrir enfermedades mortales transmitidas por el agua, como la diarrea acuosa aguda. La infraestructura de higiene destruida y las condiciones de vida precarias crean una tormenta perfecta para una catástrofe sanitaria. Con vuestro apoyo, estamos multiplicando nuestra respuesta para proteger a niños y familias: https://lnkd.in/d7PMwy3u