Gracias a vuestro apoyo, hemos vuelto a lograr algo que parecía imposible: rescatar y trasladar equipos vitales de cuidados intensivos y neonatales desde un hospital que había quedado fuera de servicio en el este de Gaza hasta el complejo médico Nasser, en el sur. Ventiladores, incubadoras, monitores, desfibriladores y medicamentos críticos para recién nacidos vuelven a funcionar y devuelven la esperanza a miles de madres y bebés que luchan por sobrevivir. Después de dos años de guerra, mantener en pie la atención pediátrica y neonatal ha sido un desafío inmenso. Pero con el alto el fuego, se abre una ventana de esperanza. El momento es ahora. Para reforzar hospitales, para salvar vidas, para que cada bebé tenga una oportunidad. Dona ahora y ayúdanos a seguir llegando donde más se necesita: bit.ly/3IWZXEQ